Estrategia Tecnológica

Una estrategia de Tecnología de la Información, implica una visión de desarrollo de los procesos actuales y las acciones de cambio que nos lleven a ella. Pero si queremos que la estrategia impacte en la gente, debe ser una estrategia que agregue valor en todos sentidos, un estrategia que sea asumida por todos los actores y motive a todos a seguirla, a construirla, a hacerla realidad y alcanzar sus objetivos, debemos ser capaces de impulsar y hacerlos a todos impulsar la idea del aporte real de cada colaborador en el proceso de producción del bien o servicio.

 

 

 

En Solestic trabajamos por equilibrar los ejes principales para lograr superar las expectativas de nuestros clientes, esta misma filosofia la trasladamos en cada uno de los proyectos en lo que nos vemos involucrados.

El valor percibido es la valoración que hace el cliente entre todos los beneficios que obtiene y los costos que paga de un producto o servicio respecto a los de la competencia. El cliente mide los atributos y toma una decisión con base en lo que, según su percepción, le proporciona el mayor valor.

Sin embargo, hay dos denominadores comunes que siempre han existido, que no han cambiado y que si logramos identificar y desarrollar apropiadamente al ofrecer un producto o servicio, incrementan drásticamente nuestras probabilidades de éxito. Estos factores son el valor y la satisfacción.

 

 

A continuación mencionamos 4 principios que permiten potenciar la construcción de valor para los clientes y que en Solestic tenemos muy bien diferenciados:

 

• Entender al cliente: Consiste en conocer y atender sus necesidades, así como comprender lo que considera valioso y las características ambientales y estructurales que definen su comportamiento.

• Encontrar oportunidades: Implica hallar necesidades o deseos existentes en el mercado que no se estén satisfaciendo y que la empresa tenga la capacidad de hacer. Se relaciona directamente con entender al cliente, ya que en la medida en que se entienden sus necesidades, se pueden detectar más y mejores oportunidades.

• Innovar siempre: Lleva a resolver necesidades o problemas de los clientes de maneras completamente nuevas y diferentes. La innovación no sólo se debe dar en los productos o servicios, sino también con relación al uso e interacción del cliente con el producto. Cuando se produce una innovación disruptiva se pueden resolver problemas que incluso los consumidores no sabían que tenían.

• Diferenciación real: Consiste en la importancia de tener y explotar un diferenciador único que no puede ofrecer fácilmente alguien más. Implica conocer lo que hace tu competencia y la manera de hacerle frente a otros productos en el mercado, traduciéndolo de manera que el cliente lo perciba en términos de un valor superior.

 

Si bien el proceso de construir y mantener relaciones rentables con nuestros clientes está supeditado a proveer un valor y satisfacción superiores al cliente, es importante hacer notar que debe existir un balance bien definido, ya que a mayor valor y satisfacción provistos la rentabilidad puede decrecer.